Gastronomía del Sudeste Asiático

Sin duda, una de nuestras regiones favoritas en el mundo es el Sudeste Asiático. Y también sin duda uno de los mayores atractivos de esta parte del planeta es la espectacular variedad de sabores y aromas que conforman su rica gastronomía, influencia de las múltiples culturas y tradiciones culinarias de sus pueblos y de las influencias de sus vecinos. Hemos paseado por Tailandia, Vietnam, Singapur, Camboya e Indonesia y estos son algunos de los tremendos platos que hemos probado.

Bali: Babi Guling

Babi guling con arroz y verduras

¿Cerdo en un país musulmán como Indonesia? Sí, pero la cosa tiene truco: Bali es una isla mayoritariamente hinduista y por eso su plato local y característico por antonomasia es el Babi Guling. Ya nos habíamos fijado en los primeros días en la isla que lo anunciaban en muchos sitios, así que le preguntamos a nuestro guía dónde lo podíamos probar. Y nos recomendó un warung (pequeño restaurante que a menudo no es más que una terraza y una cocina) en Ubud donde nos pegamos un festín. Literalmente «cerdo que da vueltas» en idioma bahasa, es un delicioso plato en el que un cerdo previamente marinado con hierbas, lemongrass y lima keffir y relleno con verduras se asa. Se sirve con la piel frita y crujiente, pedazos del cerdo y el relleno y acompañado de arroz o patatas. Una delicia. nuestro guía nos explicó también que no es extraño ver a indonesios de otras islas, obviamente poco practicantes, viajar hasta Bali para comer este delicioso plato.

Indonesia: Mee Goreng y Nasi Goreng

mee goreng y nasi goreng con gamba en corteza

Muchos de los días que pasamos en Bali necesitamos un desayuno potente para hacer acopio de energía para la jornada o una comida rápida en un warung para continuar las visitas. En ambos casos, este par de platos siempre estaba disponible y lo comimos un montón de veces. En bahasa, el idioma unificado indonesio, goreng significa «frito» y resultan dos de los platos más populares de Indonesia, ya sea de arroz (nasi) o fideos (mee). Y nos los servían salteados con variedad de verduras dependiendo de la zona, con chiles más o menos picantes y con una salsa mezcla de soja y pasta de camarón. Las variedades que nosotros probamos, en Bali y en las islas Gili las acompañaban siempre o bien de pepino y tomate en crudo, o galletas de gambas, y en muchos sitios te daban a escoger o bien huevo frito o bien tortilla para rematar el tema. ¡Rico y nutritivo!

Bali: Ikan Bakar

Pescado fresco en la playa

El ambiente de la población de Jimbaran, al sur de la isla de Bali donde pasamos los últimos días de nuestra estancia es de pueblo de pescadores. Su mercado de pescado es una explosión de colores y, sobre todo, olores y en la playa se puede presenciar el trajín de las pequeñas barcas de pesca entrando y saliendo de la bahía. Pues bien, en los chiringuitos que durante el día sirven cervezas y zumos variados de frutas, por la noche pudimos degustar un espectacular pescado del día asado a la barbacoa, acompañado de ensaladas y salsas variadas. Y el ambiente familiar del warung mezclado con el olor de la barbacoa y el aroma del mar nos hizo viajar en el tiempo hasta la época de los desaparecidos chiringuitos de la Barceloneta, cuando la familia iba a comer los domingos de verano.

Tailandia: Pad Thai

Pad Thai de langostinos

Lo que son las cosas: Resulta que el Pad Thai, el plato más común de Tailandia y que puedes encontrar en cualquier restaurante o puesto callejero de comida es de creación relativamente reciente: Fue el resultado de un concurso promovido por el gobierno thai en la década de 1930 para crear un plato que promoviera la identidad nacional y la cocina tailandesa. Como para fiarte de las tradiciones. Pero da igual, este plato a base fideos de arroz escaldados (nunca fideos de trigo) mezclados con huevo revuelto (nunca tortilla), brotes de soja, ajo fresco (nunca seco), cebolla, cacahuetes o anacardos y cilantro en crudo, es realmente delicioso. Lo comimos en bastantes sitios, pero uno de los que más nos gustó fue el de un restaurante al lado de la bulliciosa Kaosan Road.

Tailandia: Som Tam

Papaya salad

Uno de nuestros platos favoritos en los restaurantes callejeros de Bangkok y que pedíamos con regularidad es el Som Tam o ensalada de papaya. Y lo pedíamos por que es fresquito, sabroso y en todos los sitios lo preparan bien (o aceptablemente bien, al menos). El plato tiene cientos de variedades, pero básicamente son tiras de papaya mezcladas con tiras de otras verduras frescas, tomates, germinados, cacahuete y el toque original, una salsa de ajo, chiles, salsa de tamarindo y un ligero punto de salsa de pescado o de gambas. Y siempre con cuidado de pedirlo sin picante o poco picante (mai pet) ya que el original ¡es picante a rabiar!

Tailandia: Puestos callejeros

Ojo a las crestas de gallo que se preparan fritas. Una delicia.

Vayas por donde vayas en Tailandia encontrarás un puesto callejero Ya sea en las grandes ciudades como Bangkok o Chiang Mai, en pueblos o ciudades pequeñas o en las islas los puestos callejeros de comida frita o a la plancha (ensartados llamados satay de carne de cerdo, pollo o ternera, adobados, pulpo, calamares, tofu) de frutas, o de zumos son una constante. Y es más, el olor característico de frituras variadas y especias es profundamente evocador y ya no se olvida. Es el aroma a Tailandia. El carrito de la foto, por ejemplo, lo vimos a las afueras del gigantesco mercado de Chatuchak, en BKK

Tailandia: Curry

Curry amarillo junto a otras delicias locales

Aunque el curry es una comida originaria de la india, está muy extendido en la cocina tailandesa. Pero al contrario de su primo centroasiático, el curry thai es más una sopa que una crema, cocinada a base de leche de coco y la que se le añaden diversas especies y hierbas aromáticas. Nosotros probamos el curry en la paradisíaca islita de Koh Tao. Tenían curris rojos, verdes y amarillos y se confeccionaban con una mezcla de chiles (el color dependía del tipo de chile), lemongrass, galanga (una raíz similar al jengibre), ajo, cebolla, comino y cilantro. Lo cocían con pollo o gambas y le daban el toque de frescor final con albahaca y lima keffir. Y el toque de picante, que se podía pedir o no aunque nunca era demasiado fuerte.

Vietnam: Rollos vietnamitas

Rollos de gambas

A diferencia de los celebérrimos rollos de primavera fritos, típicos de la cocina china y que te caen sí o sí en cualquier menú de restaurante de comida asiática, los rollitos vietnamitas son mucho más ligeros ya que se comen en crudo. Consisten en una envoltura fina de papel de arroz rellena con ingredientes variados como fideos también de arroz, vegetales frescos (zanahoria, pepino, lechuga) y hierbas aromáticas. También pueden llevar algo de proteína, normalmente gambas o camarones y se acompaña con una salsa agridulce de cacahuetes. Aparte de en restaurantes y puestos callejeros de Hanoi, los tomamos (y los aprendimos a hacer con más o menos fortuna) en el crucerito que nos paseó por la increíble bahía de Ha Long.

Vietnam: Bia Hoy

La concurrida beer corner

En el barrio francés de Hanoi, esto es, en el casco antiguo que se extiende al norte del lago Hoan Kiem, existen un par de intersecciones de callejuelas en donde a la caída del sol se montan unas improvisadas terrazas con pequeñas sillas y mesas de plástico, tan pequeñas que parecían pensadas para niños y que se abarrotan enseguida con turistas y locales. En esas improvisadas terrazas se dispensan grandes vasos de cerveza a unos precios irrisorios (14 céntimos de euro al cambio por un vaso) de una variedad local llamada Hoi, una lager bastante suevecita y que se sirve a presión. Y las terrazas duran lo que les duran los barriles a los improvisados bares. A la que se acaban, cierran y hasta el día siguiente. Toda una experiencia que aprovechamos un par de tardes como se merecía.

Viet Nam: Banh Mi

Bahn Mi de cerdo asado

Es paradójico: uno de los platos más comunes y habituales de Viet Nam, el Banh mi, se confecciona con una baguette al más puro estilo francés. Pero a diferencia de las que te puedas comer en los Champs Elisées parisinos, en este bocadillo predominan los aromas asiáticos gracias a los chiles, el pepino y el cilantro. Hay dos modalidades de pan: los que se hacen con baguette comme il faut, o las que rellenan un briox gordo y con bastante miga, y ambos son herencia de los tiempos coloniales franceses. Encontramos rellenos de todo tipo: carne fría, pescado, salchichas, gambas…. y con una salsita de mayonesa para empapar la miga. Normalmente los pudimos probar en puestos callejeros o pequeños tenderetes, pero comimos versiones más pro en algún restaurante.

Camboya: Amok

Amok de pescado

En Camboya nos explicaron que su cocina (como muchas de sus expresiones culturales) se basa en su atávica tradición Khmer. De hecho, en las cartas de los restaurantes, muchos platos aparecen bajo el epígrafe de Cocina Khmer. Y el amok es el más popular de ellos. Se trata de un curry preparado con las hierbas y especias locales, aunque mucho más denso que el curry thai ya que se añade ralladura de coco al guiso. Y principalmente se hace con pescado y servido en grandes hojas de banano. Lo probamos en un pequeño restaurante de Siem Reap después de una ardua jornada recorriendo los templos de Angkor, y nos supo a gloria.

Singapore: Food courts

Lau Pa Sat a la hora de cenar. Conserva aún su reloj victoriano original

En la ciudad estado de Singapur existe una institución: la de comer en los food courts de los mercados. Si paseáis al mediodía por cualquiera de los alrededores de estos mercados, podréis ver legiones de ejecutivos de los rascacielos de alrededor, todos vestidos de igual modo, que se lanzan a pedir unos fideos salteados o un plato variado a los pequeños puestos del mercado (normalmente no más grandes que un mostrador) donde te preparan la comida al momento, y luego se sientan en las largas mesas compartidas del local. Es tal la afición de los ¿singapureses?¿singapureños? por estos food courts que hay de todo tipo y condición, un par de ellos incluso con estrella Michelin. Nosotros fuimos al de Lau Pa Sat, en el downtown financiero, que es un antiguo mercado victoriano reconvertido entre imponentes rascacielos. Y ya sea por la cantidad de gente que había o porque no escogimos el mejor de los puestos, no nos agradó mucho. Pero hay que reconocer que fue toda una experiencia.

Singapore: Singapur Sling

Dos Singapore slings entre rascacielos

Imaginaos la escena: Singapur, a la caída de la tarde. después de visitar sitios todo el día nos apetece una actividad relajada y glamourosa. Así que ni cortos ni perezosos nos dirigimos al lujoso hotel Marina Bay Sands, que con su perfil característico domina la bahía de la ciudad y preguntamos en recepción si había posibilidad de tomar un cóctel en su espectacular terraza de voladizo imposible que corona la planta 55. Y por menos de lo que nos imaginábamos (nos esperábamos una clavada de las que hacen época pero no: la consumición obligatoria con la tarjeta de ascensor que te dan en recepción cuesta 20 €) nos tomamos, como no, dos Singapore Sling. Y de paso aprendimos la historia de este cóctel: Cuenta la leyenda que se inventó en los años 20 en el bar del mítico Raffles Hotel para ofrecer un coctel suave y dulce a las mujeres que iban a pasar la tarde a sus terrazas. La receta clásica incluye ginebra, licor de cereza, cointreau, zumo de piña y de limón, granadina y angostura. Buenísimo.

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