
Bangkok. Capital del reino de Tailandia, es el hogar de más de 10 millones de personas. Oficialmente llamada Krung Thep es para el visitante recien llegado y en su primera impresión, un inmenso caos. Un caos del que si te acostumbras, y te habituas aparece una ciudad maravillosa, con contrastes por doquier y estimulante y fascinante a partes iguales. Una ciudad que, como el artìculo titula, no duerme y en la que cualquier cosa es posible.
La mejor manera de moverse por Bangkok es con el metro elevado o BTS, el metro subterraneo o MRT, el taxi (aseguraos de que lleva taxímetro -meter- y que lo activan), los scooters con conductor para ir por los «soy» o callejones y, para trayectos cortos, los prácticos y temerarios «tuk tuks», en donde conviene acordar el precio del trayecto previamente.
A continuación os explicamos los principales lugares para visitar, recorrer y experimentar, y para que disfrutéis esta extraordinaria ciudad. Unos muy conocidos, los básicos, vaya y los otros no tanto.
Sukhumvit Rd

Esta es la principal avenida de la ciudad, que la corta de este a oeste y en donde se pueden encontrar los principales hoteles, los centros comerciales más concurridos, los condos habitados por los expats, restaurantes, bares, todos los tipos de street food que se te ocurran y por donde discurre la principal línea de BTS (metro elevado) de la ciudad. El BTS, inaugurado en 1999, funciona a la perfección y lo vas a tomar constantemente. Eso sí, llévate una rebequita porque el aire acondicionado está siempre a tope.
Uno de los puntos más peculiares de Sukhumvit es el pequeño templo de Erawan, cerca de la estación del BTS de Chitlom y encajado entre altos hoteles y lujosos malls, que cuenta con una bonita estatua de Phra Phrom, la reencarnación de Brahma que se venera en Tailanda y en donde es posible observar a ciertas horas a jóvenes ataviadas con trajes ceremoniales y representando danzas khong.
Sukhumvit es el centro de la ciudad. Es bastante probable (y buena idea) que elijas un hotel por aquí, así que se convertirá en el centro de operaciones y desde donde tomaremos todas las referencias de transporte.
Wat Pho y Palacio Real

Esta es la visita en Bangkok por antonomasia. Los dos edificios son colindantes y comprenden tanta extensión y hay tanto que ver en ellos que puede llevarte una mañana entera o, si te lo tomas con calma, incluso más.
Empecemos por el complejo de Wat Pho. Se trata de un inmenso recinto de templos, escuelas, parques, fuentes ornamentadas, patios,estupas…. por los que pasear, perderse y admirar los tejados, los budas o los guerreros. Su construcción se remonta al siglo XVII, en la época de Rama I. Aunque sin duda lo más impresionante del recinto es la inmensa figura del Buda Reclinado de 46 metros de largo. A destacar un detalle que a veces pasa desapercibido: fijaos en los pies labrados con madreperla o en las divertidas pinturas de las paredes que cuentan la vida de buda como si se tratara de un cómic.
Al norte de Wat Pho se encuentra el recinto del Palacio real o Gran Palacio. En este palacio ya no habitan los reyes, que se trasladaron a otra edificación a las afueras de la ciudad a mediados del siglo XX. En la entrada del recinto se pueden contemplar las tres famosas estupas, cada una de un estilo diferente, que definen la imagen más característica del complejo. Frente a ellas, y guardadas por fieros guerreros-demonios, encontramos el templo de Wat Phra Kew, que custodia el famoso Buda Esmeralda, un pequeño buda de Jade que tiene una historia rocambolesca que dicen se remonta al siglo primero. Ojo, aquí se forman grandes colas porque el lugar es muy pequeño. El palacio en sí es visitable en algunas partes que albergan pequeños museos de decoración y de numismática.
El precio de las entradas es de 100 Baht el recinto de Wat Po (incluye una pequeña botella de agua) y de 500 Baht el Gran Palacio (2,75 euros y 13, 50 euros respectivamente . Llegar hasta ahí es un poco complicado desde Sukhumvit si no optas por el taxi: Hay que coger BTS, trasbordar a la línea de Silom hasta la última parada (Saphan) y desde ahí subir al barco de línea hasta el pier número 8 o el 9, dependiendo de por cuál de los recintos queramos empezar. Aunque la combinación es un poco farragosa, el trayecto en barco es muy pintoresco.
Wat Arun

Wat Arun (literalmente el Templo del amanecer)es un templo diferente al resto de los templos esparcidos por la ciudad y, personalmente, uno de nuestros favoritos. Se asemeja más a los templos de Ayutthaya, antigua capital de Siam, ya que su estructura es de estlo Jemer, siendo su alta torre central, que simboliza el Monte Meru de la cosmología hindú, su partemás característica . Está situado en la orilla occidental del río y para llegar a él es necesario embarcar en uno de los ferrys que cruzan el Chao Praya. Fue construido en el S XVIII y es muy recomendable ascender por los empinados escalones hasta las terrazas situadas a unos 80 m de altura.
Para llegar al templo es necesario tomar el ferry que cruza el río en el Pier 8. La entrada al templo y sus instalaciones cuesta 50 THB (1,30 euro)
Kaosan Road

Lo que antaño fue una calle por donde se llegaba al mercado del arroz (kao significa arroz en thai), en los años 70 y 80 se convirtió en el paraíso de los mochileros con la proliferación de pensiones baratas y hoteles de bajo precio. Hoy en día ya no es tanto así, aunque algunas de las pensiones aún perduran. Pero la calle aún mantiene el ambiente hippy con sus decenas de puestecillos de ropa y sus bares y restaurantes de amplias terrazas. Es un gran sitio para pasear y comprar literalemte cualquier cosa que se te ocurra, desde carnets falsos de lo que sea hasta trajes para bodas. Pero lo mejor es sentarse en una terraza, tomarse una cerveza (o dos) y ver pasar la vida mientras tienes la sensación de haber entrado en el túnel del tiempo.
Si el bullicio os agobia por momentos, es una buena idea entrar en el bonito templo que se alza al norte de la calle y recogerse y confortarse en la paz que ofrece su interior, contraste absoluto con lo que está sucediendo a pocos metros.
Kaosan Rd está a 15 minutos a pie desde la entrada del Palacio Nacional, así que no vale la pena coger un transporte si combinamos ambas visitas.
Wat Saket

En lo alto del Monte Dorado se alza el templo de Wat Saket. Se trata de un punto inconfundible de la ciudad gracias a la estupa dorada que lo corona. Al templo se accede después de superar 310 escalones que discurren entre frondosa vegetación, estatuas de animales y terrazas con campanas y gongs que invitan a la meditación. La ascensión vale la pena; desde sus terrazas se tiene una vista magnífica de la ciudad y la enorme mole de la estupa resulta impresionante vista de tan cerca. El templo es muy venerado por los locales porque (dicen) guarda reliquias del mismísimo Buda, así que no es raro presenciar ceremonias en las cuales se rodea la estupa con coloridas telas.
El precio de la entrada es de 50 Baht, poco más de 1 euro. Se encuentra a unos 15 minutos a pie desde Kaosan Rd y a 20 del palacio real. Un tuk tuk nos puede solucionar el trayecto si no nos apetece caminar.
Lumphini Park y Silom

El parque Lumphini es un oasis en medio del caos y del bullicio de la zona financiera de Bkk. Es una gigantesca extensión de más de 50 Ha cubierta de vegetación y lagos y es el sitio preferido donde locales y expats (mas locales que expats) hacen deporte y tai chi o reman en barquitas de remo desafiando el calor tailandés. El parque está habitado por multitud de varanos, lagartos de más de 1 metro, que aseguran son inofensivos. Nosotros no nos acercamos mucho, por si acaso.
Al sur del parque empieza la zona de Silom, bien nutrida de buenos restaurantes de distintas especialidades y de bares y cervecerías donde refrescarse con una buena Singha o una Chang (el mono y el elefante respectivamente)
Al parque se puede llegar en BTS (estación Ratchademri) entrando por su parte norte o en MRT (estación Lumphini) en su entrada sur.
Chatuchak Market

Si lo vuestro son los mercados callejeros, la visita al mercado de fin de semana de Chatuchak es imprescindible (abre sólo sábados y domingos). Se trata del mercado callejero más grande del Sudeste asiático (140.000 m2 ) y se dice que se puede comprar absolutamente todo lo que se te ocurra, desde ropa, complementos, tecnología, artesanía, arte, animales…. y por supuesto podemos comer, tomar un zumo de frutas o una cerveza en sus terrazas, o refrescarnos con cocos frescos o helados. El mercado está organizado alrededor de una ancha calle principal que lo rodea y de la que salen cientos de callejones (no es mala idea hacerse con un mapa de las calles y los puestos en el centro de información colindante al parque). Ojo, si no sois muy amigos de las aglomeraciones, tomáoslo con calma porque se calcula que llegan a visitarlo alrededor de 200.000 personas los dos días, entre locales y turistas.
El inmenso parque que se extiende al norte del mercado, el Parque de la Reina Sikrit es perfecto para reponerse de los agobios del mercado y relajarse paseando entre lagos y jardines botánicos.
A Chatuchak (o J’J Market, como lo denominan los locales) se llega desde la estación de BTS de Mo Chit, última de la línea de Sukhumvit, que está situada en uno de los laterales del parque.
Anochecer en un Sky Bar

Una de nuestras actividades favoritas es la de ver ponerse el sol desde la terraza de un hotel, en uno de los llamados sky bar. Cierto que el precio de una cerveza aquí arriba puede doblar o hasta triplicar el de la misma cerveza en un bar cualquiera, pero las vistas que ofrece una planta 50, pongamos por caso, muchas veces con un observatorio de 360º y el espectáculo de ver ponerse el sol por detrás del Chao Praya es bastante impresionante. Nuestro favorito es el Red Sky bar 360, con una impresionante panorámica en la planta 55, que se encuentra entre las estaciones de BTS de Chit Lom y Siam, detrás del centro comercial de Siam Paragón, pero por esa zona hay bastantes para escoger.
Jim Thompson House

Esta es una vista muy curiosa y pintoresca. Se trata del complejo de casas que el magnate de la seda Jim Thompson edificó en el año 1959 respetando la arquitectura tradicional de la zona y usando sólo materiales naturales. En la visita, siempre guiada, podemos ver el espectacular mobiliario y todas las obras de arte popular de la región que coleccionó Thompson, lo que convierte el lugar en un pequeño e interesante museo etnográfico. También hay una demostración de cómo se manufactura la seda de manera tradicional.
La entrada más la visita guiada cuesta 200 THB (5,50 euros). Se encuentra a 300 metros de la estación de BTS de National Stadium y para los muy cansados hay unos pequeños coches gratuitos que hacen el trayecto desde la Casa a la estación de BTS y viceversa.
Un paseo por los Klongs y por el Chao Praya

De acuerdo, Bangkok no es Venecia o Amsterdam ni de lejos (aunque algún cursi la haya denominado «la venecia de Asia»), pero lo que es cierto es que posee una red de canales (llamados Klongs en Thai) que, combinados con el siempre marronoso río que cruza la ciudad, permite dar un paseo en barco para tener una visión acuática de la ciudad, las casitas de madera que se levantan en sus orillas y lo que fue una importante forma de transporte de mercancías.
Hay varias opciones, desde los botes turísticos hasta los lujosos cruceros con cena y copa que surcan el río. Pero lo mejor es tomar un Longtail Boat de alquiler desde cualquiera de los pier de la orilla derecha de río (el 8 y el 9 son los que concentran más servicios de este tipo) y negociar un recorrido de una hora por los canales con el patrón. Si no os convence esta idea, otra buena manera de recorrer los klongs sería abordar uno de los barcos turísticos en el pier central a la salida de la estación de BTS de Sapham (Silom line). Ahí encontraréis todo tipo de tours, desde los individuales a los colectivos, y de una a dos horas. Los precios varían dependiendo del servicio que escojáis y la duración, pero pueden ir desde 400 a 1200 THB (de 12,50 eur a 30 eur)
Chinatown y Templo del Buda de oro

Si normalmente las Chinatowns de las ciudades son un mundo aparte a todo lo que le rodea, os recomendamos que hagáis una visita a la Chinatown de Bangkok. Aparte de ser uno de los barrios más viejos de la ciudad, es el sitio donde podréis ver las tiendas y puestos callejeros más insólitos, abigarrados y pintorescos amontonados uno al lado del otro. Es increíble ver cono levantan los puestos en un instante al pasar los ocasionales coches por los estrechos callejones. Chinatown crece alrededor de la importante calle Yaovarat, una de las más caras de la ciudad si quieres comprarte una casa. De noche, el barrio se transforma y es posible cenar en decenas de restaurantes, de comida china y otras especialidades a escoger.
A pocos metros de la Chinatown Gate, la entrada norte al barrio, encontramos el templo de Wat Traimit. Este templo alberga la impresionante estatua del Buda de oro, una figura de 3 metros de altura y 5 toneladas de oro macizo, la mayor del mundo hecha de este metal precioso. Esta estatua tiene una historia curiosa ya que, esculpida en el S XIV y asentada en Ayutthaya, en el S XVII se cubrió de yeso para no atraer la codicia de los invasores birmanos. La estatua cayó en el olvido hasta que a mediados del siglo pasado fue descubierta de manera fortuita en un viejo templo a orillas del río y trasladada a su emplazamiento actual, ya sin la cobertura de yeso.
La mejor manera de llegar a Chinatown Gate es desde la estación de metro de Hua Lamphong, última de la línea y que también da acceso a la Estación central de trenes. Desde ahí, un paseo de unos 400 m nos llevará a la Gate o al templo. La entrada a Wat Traimit cuesta 20 Baht (50 céntimos de euro aprox)
Mercado flotante

Esta es una visita para el que quiera hacer una actividad puramente turística. Se trata del Klong Lat Mayom, situado al oeste de la ciudad, y en el que podrás encontrar puestos de comida, frutas y bebida, además de los consabidos tenderetes de souvenirs y artesanía local. En el muelle ofrecen tours bastante baratos por los canales y ríos de la zona que bordean curiosas edificaciones sostenidas por palafitos y en donde se os acercarán los vecinos de la zona en barca vendiéndote cualquier artículo de artesanía o boles de fruta cortada. El mercado está operativo todos los días, pero sábados y domingos son los días de máxima actividad, así que es recomendable ir en uno de ellos.
No hay transporte público que llegue a este lugar, así que la única opción es el taxi (¡no os olvidéis de pedir el meter!). El trayecto desde Sukhumvit puede rondar los 150 THB, unos 4 euros, y tardar unos 40 minutos, siempre dependiendo del tráfico.
Ayutthaya

(Visita fuera de la ciudad)
Ayutthaya es un espectacular recinto arqueológico que comprende ruinas, templos y monasterios. Fue la capital del reino de Siam desde el S XIV hasta el traslado de la corte a Bangkok tras la destrucción de la ciudad por los birmanos en lo que fue el final del reino. El impresionante conjunto es patrimonio mundial de la Unesco y cuenta entre sus puntos más interesantes con el templo de Wat Phra Si Sanphet, donde se ubicaba el palacio real, o el Wat Ratchaburana, los dos de estilo khmer.
La extensión de terreno es grande (pensad que llegó a albergar hasta un millón de personas en su máximo esplendor). La distancia entre templos y monasterios se puede recorrer a pie, pero no es aconsejable. Mejor alquilar una bici, o si el calor aprieta, un tuk tuk.
Hay varios medios para llegar al recinto de Ayutthaya. El más cómodo es el tren desde Hua Lamphong, trayecto de un par de horas, salidas cada hora, pero también se puede coger un bus o una minivan desde la estación central de autobuses de Mo Chit (a 15 min de la estación homónima de BTS). La duración del trayecto es la misma que la del tren, unas 2 horas, aunque los horarios no son tan fiables como los de éste. No es mala idea tomárselo con calma y pasar un par de días en el conjunto, haciendo noche en la ciudad, que cuenta con numerosos hoteles de todos los precios.
